ozono

Un nuevo estudio muestra por primera vez un aumento en los niveles de ozono

 

Por primera vez los científicos afirman que la capa de ozono sobre la Antártida muestra signos de recuperación (Science 2016, DOI: 10.1126/science.aae0061).

 

En 1987, el protocolo internacional de Montréal de sustancias que destruyen la capa de ozono empezó a restringir el uso de halogenuros orgánicos como refrigerantes, disolventes y propelentes porque pueden reaccionar con el ozono y destruirlo.

 

Ahora, casi treinta años más tarde, Susan Solomon, especialista en química atmosférica y profesora de climatología en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y sus colegas han encontrado evidencia tanto teórica como experimental de que los niveles de ozono están aumentando, un signo de que se está “curando la herida”.

 

El agujero antártico alcanzó su tamaño máximo en el año 2000. Desde que se activó el Protocolo de Montréal, los científicos han observado una disminución de la destrucción del ozono y una estabilización del tamaño del agujero. Este nuevo estudio es el primero en demostrar un aumento en los niveles de ozono sobre el océano Antártico.

 

“La reparación de la capa de ozono será un proceso largo, pero es muy esperanzador ver pruebas de que ha comenzado”, dice Sue Schauffler, una especialista en química atmosférica en el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas en Boulder, Colorado.

 

El grupo de Solomon afirma que el tamaño medio del agujero ha disminuido 4 millones de kilómetros cuadrados desde un tamaño máximo de 20 millones de kilómetros cuadrados en 2000.

 

La capa de ozono protege la Tierra de la radiación ultravioleta dañina que nos llega del sol. F. Sherwood Rowland, Mario Molina y Paul J. Crutzen recibieron el Premio Nobel de Química en 1995 por descubrir el efecto dañino para esta capa protectora de los halogenuros orgánicos emitidos a la atmósfera por el hombre.

 

La pérdida de ozono es más dramática sobre el Antártico, donde el frío extremo acelera la química que destruye este gas en las nubes estratosféricas. Pero la destrucción de ozono también ha ocurrido sobre el Ártico pese a que las temperaturas son algo más altas. En 2011, varios científicos reportaron el primer agujero de ozono en esa zona.

 

No obstante, el año pasado, los científicos publicaron un modelo que predecía un crecimiento del agujero antártico del 40% si no se hubiera puesto en marcha el protocolo de Montréal. Gracias a este protocolo, los científicos estiman que el agujero puede llegar a desaparecer en 2050 (Nat. Commun. 2015, DOI: 10.1038/ncomms8233).

 

El grupo de Solomon ha estudiado las medidas de ozono entre 2000 y 2015 hechas tanto por satélite como mediante globos meteorológicos, y además incorporaron a su estudio datos de temperatura y de viento. Los investigadores también tuvieron en cuenta los efectos atmosféricos de sucesos como erupciones volcánicas, que pueden interferir en la recuperación de la capa de ozono de un año a otro.

 

El grupo ha desarrollado modelos que predicen la reducción del agujero de ozono basándose en medidas de los niveles atmosféricos de cloro, uno de los principales culpables de la destrucción del ozono. Sus predicciones se ajustaban a los datos experimentales y mostraban que, en general, la pérdida de ozono está disminuyendo. También descubrieron que la erupción del Calbuco, un volcán chileno, fue responsable del gran agujero descrito en 2015.

 

“Ahora podemos estar seguros de que los protocolos que pusimos en marcha van a curar el planeta,” dice Solomon.

 
Artículo original publicado por Elizabeth K. Wilson en C&EN
Copyright © 2016, por la American Chemical Society. Todos los
derechos reservados. Esta edición en español es legítima y está
autorizada por un acuerdo especial con la American Chemical
Society.

Traductor

Web: Gomobel
Licenciado en Química por la Universidad de Zaragoza. Erasmus en la Universidad Pierre y Marie Curie de París. Actualmente realizo mi tesis doctoral sobre Química Bioorgánica en el Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (UZ-CSIC). Divulgo todo lo que puedo porque me encanta, podéis leerme en @electrones, @isqch_divulga y escucharme en @elnanoscopio y @sciencebitches.

Divúlgame.NET