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En el 2009 a Andrew Johnson, de 35 años, le diagnosticaron Parkinson. Se sometió a un par de operaciones, una en noviembre y otra en febrero, en las que los cirujanos le implantaron un dispositivo en el cerebro capaz de controlar sus temblores. A día de hoy, nadie diría que sufre de Parkinson… pero mira lo que pasa cuando se desconecta su implante.

Johnson desconecta el dispositivo en el minuto 2:00, pero para ver todos los efectos es mejor ver el vídeo desde el principio. Cuando sus manos y la cabeza están quietas, es cuando se ven los maravillosos efectos de la operación de estimulación cerebral profunda (Deep Brain Stimulation o DBS, por sus siglas en inglés). La cirugía involucra la implantación de un marcapasos cerebral. Al igual que un marcapasos para el corazón, el marcapasos cerebral genera impulsos eléctricos, lo único que en vez de estar dirigidos al corazón, se dirigen a ciertas regiones del cerebro. En el caso de pacientes de Parkinson, el DBS se usa para tratar síntomas motores cuando otros tipos de terapia fallan.
 
Tal y como señala Johnson en su blog, el DBS no es una cura milagrosa. Es una operación aprobada por la FDA y que lleva aplicándose para el tratamiento del Parkinson desde hace más de 10 años. Aun teniendo esto en cuenta, Johnson ha respondido muy bien al tratamiento, como podemos ver en el vídeo.
 
En su blog, Johnson cuenta el por qué se decidió a grabar el vídeo:

“Hice el vídeo porque tenía curiosidad por ver qué pasaba cuando apagara el neuro-estimulador. Mañana viajaré a una conferencia en Sydney y no quería tener ninguna sorpresa si el escáner apagase el implante (cosa que puede suceder). Nunca lo había apagado, así que ha sido toda una experiencia.”

Puedes leer más sobre el vídeo en el blog de Johnson.
 
Artículo original publicado por Robert T. González en io9

Traductor

Estudié Física y trabajo en educación en STEM. Colaboro en @Principia_io, @pintofscienceES y @elbuscalibros